Me confundí y pense que eran lagrimas lo que derramaban mis ojos
Pero al frotar mis sucios dedos contra mis pupilas ante la incredulidad de lo que observaba, note como de manera consecutiva e incesante brotavan grotescas
cantidades de mi propia sangre que se derramaba espesa y calmadamente por
el blanco tapiz que envolvia mi cuerpo.
La sangre broto y broto, roja oscura al principio y con alguna variación de tono
llegando al final de la emorragia.
Quede empapado, todo en mi, como si de un cuadro pintado por un loco se tratase. Un calido y siniestro cuadro.
Lleno de encanto, de vida , de pura morbosa perfección.
Mis parpados se cerraron y consumido por el vacío existencial mi cuerpo se descompuso, rapida y organizadamente.
De manera indolora noté, como mis organos desaparecian sin extrañar su presencia.
Así como no necesitaba respirar, como se frustraba el echo de volver a degustar tu perfume. Mi pulmón y mis nasales se marcharon.
Así como no necestiba besarte, como tus pequeños y tersos labios ya no podrian mas cruzarse con mis grandes y asperos labios, como ya no tenia palabras que te ofendieran, palabras para retenerte y así como las promesas se esfumaron..tambien con ellas mi laringe y mi lengua se ausentaron rapidamente.
Al no querer que te viera, al no tener que mirar, al llorarte tanto y ante lo inecesario de una visión imperfecta en un mundo tan banal y vacíon en tu ausencia; Las cuencas de mis ojos quedaron amablemente descubiertas.
Así una a una, ordenadamente, cuidadosamente y sin temor mis preciadas visceras se marcharon.
Finalmente quedaron 2 de ellas dispuestas a quedarse.
El corazón, que expuso tanto en su dia, que bombeo incesantemente ante tu presencia, que estubo en los momentos más tensos;
Reclamaba su orgullosa presencia y su justificado acto heroico.
El otro organo: Mi cerebo, mi intelecto, el que tan fríamente antaño despachaba las dudas el que salió tan confiado de tu casa aquella mañana.
Ahora de forma realista, razonaba las deudas, se negaba a marcharse.
Solos, en este tenso tapíz se mascaba la tragedia.
El cerebro dijo:
-Corazón,vete a casa, no te quieren
permite que resuelva yo este entuerto, que volvamos triunfales,
marchate tranquilamente.
El corazón repondió:
-No te creo, aquella noche yo y su corazón bombeamos con la misma intensidad, latiamos al mismo compas, bebiamos la misma sangre!
Intenta razonar eso.
El cerebro distraido por el frío invierno y otros asuntos que no concernian ya a este asunto y a ninguno relacionado con amores...
Firmó friamente su ausencia y marchó.
Hoy me queda esté corazón
Inmaculado, caliente, humilde, transparente
solo, en este tapíz tan enrojecido ,tan raro, tan frío...
Se expone ante ti tan facilmente que rara vez puedas volver a verlo.
Si la verdad es inconcreta
Si la verdad no existe y es un invento
Almenos acoge a mí humilde y valiente corazón que es un reflejo de la verdad
en este momento, en esta fauna de hienas en esta tarde sombría llena de penas.
LLamara a tu puerta, sin pedir, sin pensar, sin saber...pero si amando.
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