martes, 9 de diciembre de 2008

Invenciones...

Inventar mis pasos,
dejando huellas en el agua,
tan cristalinas como tu alma cerca de la mía,
dibujándose ondas que van buscándote sobre el mar.

Inventar los lazos,
que me unan siempre a tu alma,
cadenas de cristales que siempre estarán frías,
para soportar el calor infernal que desata tu deseo sexual.

Inventar tus manos,
que acaricien todas mis ganas,
que dejen tatuada mi piel todos los días,
dejándome el cosquilleo de tus dedos hurgando mi debilidad.

Inventar tus labios,
esa boca enorme que casi me traga,
saboreando mi piel siempre a escondidas,
entre la oscuridad de mi habitación convertida en animal.

Inventar tus ojos,
que iluminen toda mi alma,
separando mis sueños de mis pesadillas,
adueñándose poco a poco de pedacitos de mi fragilidad.

Inventar tu lengua,
que disfruta de mi calma,
alimentando mis deseos con cosquillas,
dibujando mariposas sobre mi carne haciéndome estallar.

Inventar tus deseos,
que dejarás sobre la cama,
que me transportarán hacia el otro día,
abriendo los ojos a media noche tan sólo para verte llegar.

Inventar tus besos,
disfrutándolos cada mañana,
mientras te penetro y te vuelvo a hacer mía,
una locura cual los psiquiatras aún no me logran arrancar.

Inventar tu voz,
que susurre que estás con ganas,
sentir entre mis sueños aquella nariz fría,
buscando entre mis partes algo que lograste domesticar.

Inventar tus suspiros,
mientras rasgas mis sabanas,
tu piel sudorosa que va frotándose contra la mía,
mientras disfruto escuchar mi nombre que logras balbucear.

Inventar tu cuerpo,
desnuda, delgada y sin marcas,
con esa piel blanca que cualquiera se animaría,
a pagar una estadía en el infierno si tan sólo te pudieran disfrutar. 

0 comentarios:

Basado en sueños reales © 2009
design & code Quite Random