lunes, 3 de noviembre de 2008

Las flores del bien

alf

  Ven, hermoso gato, sobre mi pecho amoroso: retiene las garras de tus patas y déjame sumergir en tus hermosos ojos, en los que se mezclan el metal y el ágata.

Cuando mis dedos acarician a su antojo, tu cabeza y tu lomo elástico, y mi mano se embriaga con el placer de palpar tu cuerpo eléctrico, veo a mi mujer en espíritu; su mirada, como la tuya, amable bestia, profunda y fría, como un dardo hiende y corta, y, de los pies a la cabeza, un aire sutil, un peligroso perfume, flota alrededor de su cuerpo moreno mas bien palido.

1 comentarios:

Walter Leonardo Doti - (Filosofo Multimedia) dijo...

Buen texto.

¿Cómo lograste ese loop que aparece en la foto?

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