martes, 28 de octubre de 2008

Pensamiento II


Cada vez que te sientas extraviado, confuso, 
piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. 

Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es 
derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que 
un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular la savia. 
Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar 
en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, 
sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos. 

Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, 
no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. 

Respira con la confiada profundidad que respiraste el día que viniste al mundo, 
sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aun. 

Quédate quieto, en silencio, y escucha a tu corazón. 
Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve. 

YO... voy a donde mi corazón me indica que vaya, 
nada influye, solo el corazón.

Basado en sueños reales © 2009
design & code Quite Random